domingo, 13 de marzo de 2011

THE MARMAID THEORY

En un episodio de How I Met Your Mother enuncian una teoría que me llamó particularmente la atención. Se trata de la teoría de la sirena, y dice así: “Los marineros atrapados en alta mar se desesperaban por compañía femenina, porque podían pasar meses sin ver una mujer. Se ponían tan mal que los manatíes que estaban en el agua empezaban a parecer mujeres hermosas, sirenas.”

Según esta teoría todas las mujeres, por más feas que sean inicialmente, tienen un “reloj de sirena”, que va a marcar el tiempo que cada hombre necesita para darse cuenta que tiene ganas tener sexo con ella.

Hoy podés ver a esa chica como un manatí, pero no se va a quedar así para toda la vida, el reloj se va a activar, hasta que llegue el momento en que te des cuenta que su sonrisa es muy dulce, y que, si bien no lo habías notado anteriormente tiene un muy buen cuerpo, o te hace sentir muy bien cuando comparten tiempo juntos y… pum! Ese es el momento en que esa mujer se convirtió en una sirena.

Esa teoría prueba porqué no existe la amistad entre el hombre y la mujer.

Creo, particularmente, que se puede aplicar tanto a hombres como a mujeres. Cuando pasás mucho tiempo con alguien, tarde o temprano, indefectiblemente te vas a empezar a sentir atraído y alguno de los dos (o, en el mejor de los casos, ambos), va a terminar teniendo ganas de un buen revolcón.

La persona que hoy te es completamente indiferente puede que en algún tiempo, termine resultándote terriblemente atractiva.

martes, 1 de marzo de 2011

WE ARE ADULTS NOW



WHEN DID THAT HAPPEN? AND HOW DO WE MAKE IT STOP?

AND I WOULD GLADLY HIT THE ROAD GET UP AND GO IF I KNEW



THAT SOMEDAY IT WOULD LEAD ME BACK TO YOU





NOTHING THAT'S WORTHWHILE IS EVER EASY. REMEMBER THAT.

DE MOCHILAS Y PROBLEMAS

Cuando éramos chicos era muy simple empezar una relación. Éramos nuevos en esto de enamorarnos. No nos habían lastimado, no nos habían engañado ni dejado, no teníamos ex novios, no habíamos sufrido ningún tipo de desilusión y menos que menos habíamos experimentado la frustración que se siente tener que terminar una relación en la que pusimos el corazón entero, nos entregamos y confiamos, pero que por alguna razón no funcionó.

Antes era todo más simple. Te enamorabas y con muy poco esfuerzo lograbas que funcione.

Hoy las cosas son más complicadas. Todos cargamos con una mochila sobre nuestros hombros.

Esa mochila está llena de mambos y de historias que nos marcaron, algunas positivas que podemos recordar con cariño y una sonrisa, pero otras tatas negativas, que hacen que esa mochila se vaya haciendo cada vez más pesada, y hasta a veces, intolerable.

Cuando conocemos a alguien tenemos que prestar inmediatamente atención a los detalles, a las pequeñas cosas, para poder identificar lo antes posible cuál es su mochila, y evaluar si, eventualmente, vamos a poder lidiar con ella, y en muy pocos casos, enamorarnos de y a pesar de ella.

El tiempo pasa y vamos acumulando experiencias que nos hacen quienes somos hoy. Antes nos lanzábamos a una relación nueva casi con los ojos cerrados y sin miedo, ahora vamos paso a paso, cautelosamente y midiendo todos los posibles obstáculos, porque ya sabemos como duele caer.

Podemos hacer de cuenta que no está, pero todos tenemos un mambo escondido atrás de nuestras sonrisas. Por ejemplo, una de mis amigas es fóbica al compromiso, otro de mis amigos no puede terminar de soltar la historia de su ex y otro ama las relaciones complicadas. Una se vive enganchando con los que están de novios, un chico con el que salí quería actuar como si estuviésemos en pareja hace años, por más que hubiésemos compartido nada más que cuatro salidas. Un amigo, desde que se enteró que su papá le metía los cuernos a la mamá, no puede ser fiel, como si repitiendo la historia pudiera justificarlo o redimirlo.

Ahora, esas mochilas nos definen. Hacen a nuestras conductas y forman nuestras decisiones. Pasan a ser esenciales y las llevamos con nosotros a donde quiera que vayamos. Son inherentes a nuestra persona, no las podemos dejar, no nos podemos desprender de ellas ni nos podemos escapar.


Hasta que en algún momento llegue alguien que sienta que nuestra mochila no es tan pesada, decida darnos una mano y nos ayude a cargarla.

People are really romantic about the beginnings of things. Fresh start, clean slate, a world of possibility. But no matter what new adventure you’re embarking on, you’re still you. You bring you into every new beginning in your life. So how different can it possibly be?

domingo, 20 de febrero de 2011

LES COMPARTO UN POQUITO DEL MEJOR MOMENTO DE MI VIDA


Un cumpleaños es un derecho adquirido. Todos los años festejamos, nos saludan, nos abrazan y respetamos la clásica ceremonia alrededor de las velitas mientras nos cantan el feliz cumpleaños y nosotros pedimos nuestros deseos.

Recibirse, en cambio, es un festejo total y completamente merecido.

Se festejan miles de noches sin dormir, los días en los que únicamente ingerimos dosis infernales de cafeína, horas y horas frente a los libros, los bajones cuando miramos para adelante y todas las materias que rendimos no parecen nada en comparación con las que faltan, momentos de frustración en los que creemos que no podemos más, que no lo vamos a lograr y que nunca vamos a alcanzar el objetivo.

Celebramos haber superado los nervios anteriores a los examenes, las enfermedades psicosomáticas infaltables, el rechazo de todas las salidas, los encierros, los días en que no tomamos ni una gota de aire, los insomnios, los ojos rojos, de haber luchado contra el "no llego".

Es un homenaje al tiempo invertido, a las horas que pasamos en la mesa de examen esperando que digan nuestro nombre y nos toque rendir, el tiempo que lleva recursar esa materia que tanto odiamos sin bajar los brazos, la paciencia que requiere aceptar cada vez que te pasan de día un examen, que te grita injustamente un profesor o que te bochan a pesar de haber estudiado como loco.

Pero por sobre todo celebramos la constancia.

Esa constancia de haber tenido una meta a largo plazo, de haber superado todos los obstáculos que se presentaron en el camino y de haberla podido cumplir.

Por eso festejo este día en que terminó otra etapa de mi vida y dejo que me tiren todo lo que quieran, que me ensucien con lo que encuentren y hasta que me hagan doler un poquito y me dejen alguna que otra marca.

Hoy brindo porque todo ese esfuerzo valió la pena.

martes, 15 de febrero de 2011

EL ÚLTIMO FINAL


Desde que era así de chiquitita quería ser abogada.


Pensaba que la vida se podía planificar paso a paso y que las cosas no podían salir de otra manera que la planeada.


Soñaba que iba a salir con mis amigas durante toda la universidad, que en los últimos años iba a mudarme sola y conocer al hombre de mi vida, que íbamos a vivir juntos por un tiempo y, cuando estuviéramos los dos recibidos, nos íbamos a casar.


Mañana rindo mi última materia y mi vida es completamente diferente de lo que me imaginaba.


Estoy a un paso de ser abogada, todavía vivo con mis viejos, tengo dos trabajos esperando en puerta, un ex novio, cero novios actuales, una familia unida, un stoker y muchas amigas copadas.


Pero puedo decir, con una sonrisa flamante en la cara, que la vida que me tocó vivir... es mil veces mejor de la que alguna vez pude imaginar!