martes, 6 de noviembre de 2012

Pura Química

No se bien de dónde salió eso de tener química con alguien, ni tampoco si realmente tiene algún fundamento científico, pero en lo que a mí respecta, adhiero. Totalmente.
Muchas veces no puedo explicar qué es lo que me cae bien, o mal, de personas que no conozco, o solo un poco. He intentado con un "no me cierra" pero siempre termino aclarando que en definitiva, es una percepción porque esa persona, no me hizo nada.
Como obsesiva de la lógica y la racionalización de todo lo que me rodea, necesitaba una explicación, una justificación. Algo con lo que pueda explicar eso que también le dicen "piel".
Así que agradezco a quien sea que haya introducido esta nueva causal justificativa mia. 
¡Quién lo hubiera dicho, que en algún momento, le estaría agradeciendo a la Química!

Yo te avisé

Nunca está de más, aclarar las cosas, así que debo confesarles que:
· Muchas cosas que lean acá son producto de disparadores en Twitter.
· No necesariamente sucedió lo que se lee. Si sucedió, no necesariamente fue a mí.
· Las referencias musicales, que es muy probable que aparezcan, las reconocerán por un *.
· También es posible que se vean referencias a películas y todo lo que ellas implican. Y una deformación del idioma hacia el Espanglish.

·Last but not least, soy exagerada, determinante, ansiosa, analista crónica, opinóloga compulsiva, metedora de pata incurable.
Después no digas, que no te avisé

viernes, 6 de abril de 2012

When things are really special it makes it that much harder to let go.

It’s funny how our past frames us. How the person we used to be never lets loose of the person we are. Past failures and disappointments, even victories take hold of us. They haunt us like ghosts. Or visit us like old friends.


It’s the oldest story in the world. One day you’re 17 and planning for someday. And then quietly and without you ever really noticing, someday is today. And then, someday is yesterday. And this is your life. 

Human beings are ambitious. We spend so much time wanting, pursuing, wishing. But ambition is good. Chasing things with integrity is good. Dreaming... As long as the chase doesn’t diminish what we already have. The goodness we take for granted, the people we take for granted, the lives we take for granted. My life is good.

If you had a friend you knew you’d never see again, what would you say? If you could do one last thing for someone you love, what would it be? Say it, do it, don’t wait. Nothing lasts forever. 

Make a wish and place it in your heart. Anything you want. Everything you want. 

Do you have it? 

Good. Now believe it can come true. 

You never know where the next miracle’s gonna come from. The next memory. The next smile. The next wish come true. 

But if you believe that it’s right around the corner. And you open your heart and mind to the possibility of it. To the certainty of it. You might just get the thing you’re wishing for. 

The world is full of magic. You just have to believe in it. So make your wish. Do you have it? 

Good. Now believe in it. With all your heart.”

MIS VIEJOS


Algunos somos la suerte y la excepción. Nacimos y crecimos en una casa con padres insoportables. Muchas veces llego a la conclusión de que ellos me arruinaron la existencia.

Mis viejos siguen caminando de la mano, viajan solos, miran pelis abrazados, se llaman incontables veces por teléfono cuando están separados,  se dan besos en el ascensor, y hasta siguen teniendo forros guardados en la mesita de luz. Cómo hacen para sostener la relación después de tantos años? Después de todas las cosas que vivieron, de los obstáculos, las peleas, los hijos, las nueras, las pérdidas, los cambios de trabajo, las crisis financieras, las enfermedades, los nietos, las mudanzas. En serio, cómo hacen?

Una vez se lo pregunté a mi viejo, y su respuesta se quedó grabada en mi cabeza: “Nosotros nos elegimos por las razones indicadas. Y con esto me refiero a que no nos casamos porque nos queríamos ir de casa o porque nos sentíamos solos como muchas parejas que conozco. Nosotros estábamos y seguimos estando enamorados. Nos queremos, sin vueltas. Ella, aunque a veces me vuelva loco, me hace feliz. Lo que quiero decir es que, en mi opinión, hay dos tipos de personas, las que se dejan llevar por las sensaciones y las que entienden el sentido del compromiso. Nosotros decidimos estar juntos, y todas las pequeñas decisiones que tomamos día a día lo confirman. Yo la elegí en su momento, pero la sigo eligiendo todos los días.”

Ellos crearon estándares imposibles de alcanzar. Y, entre otras cosas, por eso los culpo. Después de crecer en una casa como la mía tengo expectativas demasiado altas.


Culpo a mis viejos por volverme loca todo el tiempo. Los culpo por ser tan exigentes y a veces tan complicados. Pero por sobre todas las cosas, los culpo por haberme demostrado que el amor no matter what, a veces puede funcionar.

TODO ES OTOÑO OTRA VEZ


y mi cama, vos y yo somos el mejor plan.

viernes, 2 de marzo de 2012

ALGUNA VEZ VIERON "KARATE KID"?



Tomás me dice: “Ayer soñé con vos, algo rarísimo. Estábamos en tu auto, que era una onda futurista que se manejaba solo, entrábamos al shopping por una puerta que no era, y pasaba algo, se desactivaba el piloto automático y vos me decías que lo manejara yo, porque vos todavía no sabías. Pero yo me reía y trataba de explicarte lo extraño que sonaba eso, porque era tu auto.


Cuestión que ahí no pudimos estacionar y decidimos que lo mejor era irnos, pero cuando quisimos salir, el auto no pasaba por ninguna puerta porque era muy grande.

Ahí yo me bajé, incrédulo de lo q estaba pasando, y me acerqué a las puertas para revisar si se habían cerrado. Noté que no se habían movido pero que estaban mas angostas. En ese momento me di vuelta para mirarte y vos estabas arriba de una moto, y el auto no estaba por ningún lado. Vos me mirabas, incrédula, y me decías que tenía que dejar de ver cosas donde no estaban, que eso siempre había sido una moto, que yo la había manejado todo el tiempo y que la sacara de una vez.


Ahí me desperté.”


A lo que respondo: “Uff… que sueño brillante. Lo analizaste?” 


Tomás: “Si lo analice bastante y me dio bronca q hasta en los sueños tengas razón jajaja Es terrible, posta. Aparte hace mil años q no recordaba algo q había soñado y me desperté y me acordaba hasta los diálogos increíble”.


Yo: “Contáme que sentís que significa (quiero q lo escribas)…”


Tomás: “Que no complique mas las cosas, que no vea obstáculos donde no hay, que las cosas pueden ser mas sencillas que como yo las veo, que le pongo cualidades y complejidades a cosas que quizás no las tienen y que básicamente me ahogo con un vaso de agua, siempre con el mismo y hago que toda mi vida dependa de eso.

Que puedo ser más feliz si me relajo y dejo de luchar para que todo sea como yo quiero, en vez de aceptar que las cosas son como son y no van a cambiar por más de que me desespere.

Que hay personas como vos q me ayudan a sentirme liviano, como una moto, y no tan pesado como un auto futurista, que en definitiva no sirve para nada, porque por más que lo intente, no entra.”


Yo: “ay que lindo! Aprendiste las cosas que te dije todos estos años!”

Tomás:Oh my god. You did. You Miyagi-ed me."

QUIERO QUE MI MAMA PIERDA MI NUMERO DE TELEFONO

Un día con mi vieja...


Estaba desayunando en familia antes de ir a una entrevista de laburo que me ponía los nervios de punta. Era la última de muchas etapas que me habían hecho pasar. Ahí se definía todo.

Mi vieja, no demasiado perceptiva, me empieza a decir todo lo que tenía que hacer ese día; que tenía que limpiar mi cuarto, que tenía que sacar la ropa que ya no uso más de mi placard para que entren las cosas que me voy comprando, que no me podía olvidar de llamar a su amiga para terminar un escrito y presentarlo en un juzgado, que se me acababa el tiempo para pedir turno en el médico, que tenía que retirar unos análisis, que había visto un blazer de no se que color y... ahí la dejé de escuchar.

Yo no podía dejar de pensar en la entrevista y mi vieja seguía hablando.

Mi papá se da cuenta de que estaba empezando a desesperar y me trató de tranquilizar: "vos no te preocupes, no sobre analices ni te enrosques. Se vos misma que les vas a gustar."

Estoy en la entrevista y siento que mi celular empieza a vibrar... para, vibra de nuevo. Para, y empieza a vibrar otra vez.

Salgo y veo 3 llamadas perdidas de mi vieja. La llamo y antes de llegar a decir una palabra empieza: "Ay no sabés quien me acaba de llamar...".
Pero la interrumpo: "Ma, estaba en la entrevista, no me podes llamar mil veces! Esperá mi llamado. Me pusiste muy nerviosa."
"Ahhh, perdón, sólo te quería decir que te acuerdes de sacar la ropa del lavarropas y pasarla al secarropas apenas llegues a casa".

30 minutos después vuelve a sonar mi teléfono: "Ayyyyyyyyyyyyyyy cómo te fue en la entrevista? Contáme todo!"

Le cuento brevemente porque una hora después no íbamos a encontrar para almorzar juntas.

Vuelvo a casa después de comer y me tiro a dormir una siesta. La cabeza me estaba a punto de explotar. Tenía que dejar el teléfono prendido porque en cualquier momento los del laburo podían llamar, o no volver a comunicarse nunca más. Doy vueltas en la cama y un tanto después logro dormirme. A la media hora suena mi teléfono, era mi vieja. No atiendo.

Pasan unos minutos y vuelve a sonar, era ella de nuevo. "M, por favor, podrías ir al super vos que no llego?" Mamá, estoy durmiendo, después te llamo".

Media hora después vuelve a sonar el celular. Yo estaba casi a las puteadas y con ganas de asesinar a mi vieja. Pero esta vez eran ellos... clásico. Conseguí el trabajo.


A la noche comenté esta situación con mis hermanos y, entre risas se nos ocurrió una idea brillante: qué tal si le cambio mi número por el de un delivery... y cada vez que me quiere llamar, la atiende el chinito de Maure y Soldado?

Después les cuento qué pasó.

jueves, 23 de febrero de 2012

LA TÍA GORDA...

Una de mis amigas está por cumplir veinticinco y su tía gorda y casamentera se estaba empezando a preocupar por su estado civil, y no le quedó otra que actuar. 

Hace un par de semanas empezó a hablarle de un tal Alex. Que Alex es muy buena persona, que es amable, que tiene ganas de estar en una relación y lo más importante... que es judío.

Las relaciones de mi amiga venían de mal en peor, y la semana pasada decidió aceptar la propuesta de su tía gorda, por más incómoda que sonara. A esa altura no quedaba nada que perder.

El viernes a la noche la tía gorda decidió invitar a la familia de Alex para shabat.

Alex parecía buena persona, era amable y se notaba que tenía ganas de estar en una relación desde el minuto en que decidió aceptar la invitación de la tía gorda, ya que era evidente que había doble intención.

Alex venía bien, pero tenía un solo problema a la vista... era petiso... muy, muy, pero muy petiso y chiquitito, mientras que mi amiga está dotada de unas lindas caderas y es dentro de todo alta. Sus cuerpos no eran para nada compatibles.

El sábado a la tarde la tía gorda la invitó a mi amiga a tomar el te a la casa para charlar sobre la noche anterior, y mi amiga, desilusionada, le tiró las pálidas.

Pero la tía gorda ya se veía venir ese comentario, al que respondió sin dudar y con un tono completamente convincente:  "nena, vos pensálo de esta manera... si lo parás arriba de todos los millones de dolares que tiene, te juro que va a ser muy, muy, pero muy alto."

jueves, 26 de enero de 2012

LIMA LIMÓN

Los lunes son días muy lentos. No se q le pasa al tiempo los lunes, se achancha y no tiene ganas de avanzar. Es como si a la semana le costara arrancar. Pensándolo bien, me parece que el lunes tiene resaca... Por eso es eterno.

Alguien tendría que darse cuenta q el tiempo no es siempre el mismo. Por ejemplo, es evidente que una hora-lunes no es lo mismo que una hora-jueves. El tiempo pasa distinto el día antes de un examen, y hasta tiene un mayor valor.
  
Quizás el problema no es el tiempo en si, sino la forma de valorarlo. Por lo que si algo me lleva dos horas-lunes vale más que lo que me lleva dos horas cualquier otro día. El horario de trabajo tendría q contemplar este factor, para que todos los días se trabaje lo mismo. No puede ser que perceptivamente uno trabaje unos días más que otros.

Es raro que siendo tan evidente nadie haga nada al respecto. Deberíamos enseñarles a los niños que las palabras no alcanzan. Que hace falta agregar el factor perceptivo a las cosas, para realmente comprender lo que el otro nos está queriendo decir.

Todo tiene un orden y una lógica, lo se. El mundo se ingenió para tener un calendario, y así catalogar los días de la semana, que tienen una mañana, una tarde y una noche, que a su vez se organizan por horas, minutos y segundos. Los meses tienen un orden como también las estaciones. Lo que digo, es que deberíamos incorporar al día a día otra categoría, otro orden: el valor subjetivo común.

Si a cada cosa la tuvieses que describir con como la percibís, y no solo por lo que es, qué dirías? Pensálo por un segundo. Ese es el punto flojo de la teoría. Lo bueno es que, si lo intentamos, terminaríamos comprendiendo más al otro, aunque el riesgo que corre es creer que se puede aplicar a cualquier palabra, y eso sería completamente caótico y lejos de acercarnos, nos terminaría alejando más.
  
El límite está, por ejemplo, con los colores, que están establecidos para el común entendimiento, entonces no entrarían en esta teoría. En cambio el tiempo es mucho más subjetivo. Lo que quiero decir es que, la percepciones diferentes en termino colores no son tan determinantes como pueden llegar a ser en el tiempo.

Entonces puedo llegar a la conclusión de que el problema no es el tiempo, sino el idioma, o quizás ese afán por querer catalogar todo. Esa necesidad imperiosa por buscar un cierto orden a las cosas que termina por suprimir su verdadero significado.

Pero en realidad el idioma termina siendo una pauta para poder comunicarnos, entonces somos nosotros los que lo tomamos como un parámetro objetivo?

lunes, 23 de enero de 2012

LOS "AGUSTINES"

Agustín: masculino enamoradizo altamente obsesivo que necesita tener el control absoluto sobre tu vida, y especialmente de tu teléfono, a los cinco minutos de haberte conocido.

Todas sufrimos, al menos una vez en la vida, a un “Agustín”.

La primera en padecerlo fue dañina, y por él bautizamos a este tipo de hombre.

Yo conocí al mio durante el último período de finales de la Universidad y tardé en sacarle la ficha un poco más de un mes.

Estaba en la despedida de mi mejor amiga cuando mi “Agustín” me ficha mientras estaba bailando con una copa en la mano izquierda. Desde que me vio se paro al lado mio y no paró hasta robarme un beso y mi teléfono.

Al otro día me llamó y me invitó a salir. Fuimos a tomar algo a Palermo. Una salida de verano muy relajada.

Salimos tres o cuatro veces más, entre viajes de uno y de otro, seguidos por mensajes, mails y llamados.

Todo parecía genial. Hasta que…

Hasta que llegó febrero junto con mis últimos finales de la carrera. Un estrés particular mezclado con nervios, ansiedades y un exceso de responsabilidad. Esos tres exámenes eran los protagonistas de mi vida y se llevaban toda mi atención.

Mi "Agustín" era el mejor promedio de ingeniería del ITBA, así que supuse que iba a entender. Pero no. Algo hizo click en su cabeza y todo cambió.

Yo estaba estudiando con mis compañeras de facultad, cuando me suena el teléfono. Era él. Lo atiendo y empezamos a hablar. A los 10 minutos intento cortar la charla porque todos los tiempos de nuestro día de estudio estaban fríamente calculados, sin lograrlo con éxito.

Cuarenta minutos después, ya un poco molesta, logro cortar el teléfono. Tres horas después vuelve a llamar. Decido no atender. Vuelve a llamar 3 veces más y me manda un sms: “Te acabo de llamar!”.

Cuando vuelvo a casa, antes de irme a dormir respondo su llamado, él estaba molesto porque no había atendido. Estuve otros cuarenta minutos discutiendo, tratando de que entendiera que estaba estudiando, que no quería interrumpir ni desconcentrar a mis amigas, que no se preocupara que yo lo iba a llamar a la noche cuando terminara mi día de estudio.

Pero no entendió. Al otro día volvió a llamar a las tres de la tarde. No atendí. Llamó tres veces más, seguidas por un sms: “Te acabo de llamar tres veces.” Toda esa tarde siguió llamando.

Supuse que el llamado de esa noche iba a ser muy largo y tedioso, y así fue. Que cómo no lo había atendido, que él quería hablar una vez a la tarde y una vez a la noche. Que no entendía como no podía parar cuarenta minutos para hablar con él y que quería verme esa noche. Le dije que estaba cansada, que al otro día tenía que madrugar porque rendía en dos días. Pero claro, se enojó como si me estuviera yendo a una orgía. Corté completamente molesta y sin ganas de más.

Esos quince días fueron parecidos, pero mi paciencia se estaba agotando. Estaba estudiando todo el día, y lo que debía ser mi tiempo libre y mi espacio lúdico, él lo terminaba haciendo una pesadilla.

La noche antes de rendir mi última materia me llama y me invita a salir. A quién se le puede ocurrir invitarme a salir la noche antes de mi última materia? Cuando empezó a discutir opté por hacerla corta. Ya me había terminado de convencer, un día más y lo asesinaba.

Llegó el día de mi último final. La emoción ocupaba mi cara, mi mente y mi alma. Entre huevos, harina, abrazos, sidra, salsa de soja y papeles de colores, mi teléfono no paró de sonar. Diecisiete llamadas perdidas suyas.

Cuando finalmente atiendo, con ganas de decir: “No soy yo sos vos, perdón, pero estás re pirado”, él me ganó de mano, y no me dejó hablar. No me felicitó, no me preguntó cómo me fue. Me empezó a gritar y a plantear porqué no lo había atendido!

No quedaban dudas, era un completo y total "Agustín" y como tal, mejor tenerlo lejos, bien lejos.

AHORA ENTIENDO…


Mi mejor amigo se ve con una chica hace cuatro años. Ella pasó a ser su plan “D”. Cuando su chica del momento no puede, y la que conoció ese finde se fue de viaje, y esa que solo le acepta las invitaciones de vez en cuando pero le encanta, decide hacerse la histérica y le dice que no, él la llama, y ella siempre le dice que si sin dudar.

Antes de conocerla juraba que ellos dos iban a terminar juntos. Ella lo ama profundamente y aguanta todo eso porque debe sentir que, tarde o temprano, va a llegar el momento del “nosotros”. Y eso me genera ternura.

Cuando yo le decía mi opinión el gordo alegaba que a esa chica le faltaba algo. Que nunca se iba a enamorar porque le parecía el ser más aburrido del planeta, pero la seguía llamando porque siempre estaba disponible y porque, hasta el día de hoy, tienen buena cama.

Siempre me hizo ruido esa historia. Tenía una especie de ganas de que él me probara que un hombre se puede enamorar de la mina que lo quiere y lo banca, y no terminar con la que lo hace sufrir.

Pero esta vez mis percepciones estaban completamente erradas.

Hace dos semanas me llega su solicitud de amistad en Facebook. Nunca nos vimos, por eso me pareció más que raro y en seguida le pregunté al gordo qué quería que hiciera. Él en seguida respondió que la aceptara pero que no le gustaba nada lo que estaba haciendo.

Claro, me la minita debía estar deprimida el viernes a la noche, comiendo helado, pensando en el gordo y mirando sus fotos en Facebook y, después de ver que soy la única mina estable en su vida, empezó a estokearme. Me dio más pena que otra cosa.

El viernes estábamos en la pileta del gordo con un amigo, mientras esperábamos a la minita del momento del amigo. Suena el timbre, era la minita acompañada de la stalker. Su cara de susto, incomodidad y vergüenza por encontrarme ahí me pudieron y decidí romper el hielo haciendo un chiste: “Gordo, te presento a mi nueva mejor amiga, Gigi” y la saludo con un abrazo y le guiño el ojo tratando de que se relaje. Después de todo, yo creía que se iba a terminar casando con mi mejor amigo, y tengo la convicción de que si no me llevo bien con su mujer, nos van a cortar relación, y me niego.
La mina se ríe y se descontractura un poco. Misión cumplida.

Voy a la cocina para traer unos licuados con un budín de chocolate, nos sentamos en la mesa y empezamos a charlar.
  • La minita no comía, porque le daba vergüenza. Me dieron ganas de decirle que no sea tonta, que no necesita fingir.
  • Masticaba chicle de una forma super molesta, y se notaba que estaba haciendo un esfuerzo para no tentarse con lo que había en la mesa, por eso no insistí.
  • Yo trataba de sacar tema, pero es como que no lograba hacerla arrancar. No se si era por miedo, o porque realmente es un persona poco interesante. Traté de hablarle de las cosas que me enteré por Facebook que teníamos en común, pero no.
  • Empezó a hablar con la amiga, se hacían las locas y las drogonas. Me di cuenta de que ella creía que esa era la forma de enganchar al gordo, cuando en realidad él se vive quejando de que eso no le termina de cerrar.
  • La amiga empezó a hacer comentarios del estilo: “Ay ustedes ya son como marido y mujer”. Yo le veía la cara a mi amigo como diciendo: NOOOT! Mientras ella sonreía, disfrutando y creyéndose los comentarios.
Y de repente entendí lo que me decía mi amigo. No soy una mina fácil de aburrir, pero juro que esa tarde no paré de mirar el reloj, queriendo que se hicieran las 8 para irme y no volver. Ahora lo entiendo. Ella realmente parece una persona aburrida, aunque dudo que lo sea, pero todos sus esfuerzos por aparentar ser una mina copada crean el efecto contrario. Está tan regalada que se desvaloriza sola, no se quiere nada y eso me dejó pensando.

A veces estamos tan ciegos que creemos que para gustar necesitamos actuar y aparentar que somos alguien que no tiene nada que ver con nosotros. Pero cómo pueden sostener esa actuación en el tiempo? Además de ser completamente agotador, debe ser frustrante. Siente algo, piensa un plan de acción, lo calcula, cree actuar de una manera copada pero no le sale, y termina consiguiendo el resultado exactamente opuesto del que quiere conseguir.

Me pregunto qué pasaría si ella dejara de hacer un esfuerzo sobrenatural para gustar y fuera un poco más genuina. Funcionaría la relación?

jueves, 5 de enero de 2012

domingo, 1 de enero de 2012

"tonight's the night the world begins again"

QUE EL FIN DEL MUNDO TE PILLE BAILANDO


Que tengan un año absolutamente genial, tan genial que si se llegara a acabar el mundo puedan decir: "Y dale, total este año hice todo lo que quería hacer."

Les deseo salud, laburo, risas, metas cumplidas, viajes, amistad y amor, mucho amor!