Nunca está de más, aclarar las cosas, así que debo confesarles que:
· Muchas cosas que lean acá son producto de disparadores en Twitter.
· No necesariamente sucedió lo que se lee. Si sucedió, no necesariamente fue a mí.
· Las referencias musicales, que es muy probable que aparezcan, las reconocerán por un *.
· También es posible que se vean referencias a películas y todo lo que ellas implican. Y una deformación del idioma hacia el Espanglish.
·Last but not least, soy exagerada, determinante, ansiosa, analista crónica, opinóloga compulsiva, metedora de pata incurable.
Después no digas, que no te avisé
martes, 6 de noviembre de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
viernes, 6 de abril de 2012
When things are really special it makes it that much harder to let go.
“It’s funny how our past frames us. How the person we used to be never lets loose of the person we are. Past failures and disappointments, even victories take hold of us. They haunt us like ghosts. Or visit us like old friends.
It’s the oldest story in the world. One day you’re 17 and planning for someday. And then quietly and without you ever really noticing, someday is today. And then, someday is yesterday. And this is your life.
Human beings are ambitious. We spend so much time wanting, pursuing, wishing. But ambition is good. Chasing things with integrity is good. Dreaming... As long as the chase doesn’t diminish what we already have. The goodness we take for granted, the people we take for granted, the lives we take for granted. My life is good.
If you had a friend you knew you’d never see again, what would you say? If you could do one last thing for someone you love, what would it be? Say it, do it, don’t wait. Nothing lasts forever.
Make a wish and place it in your heart. Anything you want. Everything you want.
Do you have it?
Good. Now believe it can come true.
You never know where the next miracle’s gonna come from. The next memory. The next smile. The next wish come true.
But if you believe that it’s right around the corner. And you open your heart and mind to the possibility of it. To the certainty of it. You might just get the thing you’re wishing for.
The world is full of magic. You just have to believe in it. So make your wish. Do you have it?
Good. Now believe in it. With all your heart.”
MIS VIEJOS
Algunos somos la suerte y la excepción. Nacimos y crecimos en una casa con padres insoportables. Muchas veces llego a la conclusión de que ellos me arruinaron la existencia.
Mis viejos siguen caminando de la mano, viajan solos, miran pelis abrazados, se llaman incontables veces por teléfono cuando están separados, se dan besos en el ascensor, y hasta siguen teniendo forros guardados en la mesita de luz. Cómo hacen para sostener la relación después de tantos años? Después de todas las cosas que vivieron, de los obstáculos, las peleas, los hijos, las nueras, las pérdidas, los cambios de trabajo, las crisis financieras, las enfermedades, los nietos, las mudanzas. En serio, cómo hacen?
Una vez se lo pregunté a mi viejo, y su respuesta se quedó grabada en mi cabeza: “Nosotros nos elegimos por las razones indicadas. Y con esto me refiero a que no nos casamos porque nos queríamos ir de casa o porque nos sentíamos solos como muchas parejas que conozco. Nosotros estábamos y seguimos estando enamorados. Nos queremos, sin vueltas. Ella, aunque a veces me vuelva loco, me hace feliz. Lo que quiero decir es que, en mi opinión, hay dos tipos de personas, las que se dejan llevar por las sensaciones y las que entienden el sentido del compromiso. Nosotros decidimos estar juntos, y todas las pequeñas decisiones que tomamos día a día lo confirman. Yo la elegí en su momento, pero la sigo eligiendo todos los días.”
Ellos crearon estándares imposibles de alcanzar. Y, entre otras cosas, por eso los culpo. Después de crecer en una casa como la mía tengo expectativas demasiado altas.
Culpo a mis viejos por volverme loca todo el tiempo. Los culpo por ser tan exigentes y a veces tan complicados. Pero por sobre todas las cosas, los culpo por haberme demostrado que el amor no matter what, a veces puede funcionar.
viernes, 2 de marzo de 2012
ALGUNA VEZ VIERON "KARATE KID"?
Tomás me dice: “Ayer soñé con vos, algo rarísimo. Estábamos en tu auto, que era una onda futurista que se manejaba solo, entrábamos al shopping por una puerta que no era, y pasaba algo, se desactivaba el piloto automático y vos me decías que lo manejara yo, porque vos todavía no sabías. Pero yo me reía y trataba de explicarte lo extraño que sonaba eso, porque era tu auto.
Cuestión que ahí no pudimos estacionar y decidimos que lo mejor era irnos, pero cuando quisimos salir, el auto no pasaba por ninguna puerta porque era muy grande.
Ahí yo me bajé, incrédulo de lo q estaba pasando, y me acerqué a las puertas para revisar si se habían cerrado. Noté que no se habían movido pero que estaban mas angostas. En ese momento me di vuelta para mirarte y vos estabas arriba de una moto, y el auto no estaba por ningún lado. Vos me mirabas, incrédula, y me decías que tenía que dejar de ver cosas donde no estaban, que eso siempre había sido una moto, que yo la había manejado todo el tiempo y que la sacara de una vez.
Ahí me desperté.”
A lo que respondo: “Uff… que sueño brillante. Lo analizaste?”
Tomás: “Si lo analice bastante y me dio bronca q hasta en los sueños tengas razón jajaja Es terrible, posta. Aparte hace mil años q no recordaba algo q había soñado y me desperté y me acordaba hasta los diálogos increíble”.
Yo: “Contáme que sentís que significa (quiero q lo escribas)…”
Tomás: “Que no complique mas las cosas, que no vea obstáculos donde no hay, que las cosas pueden ser mas sencillas que como yo las veo, que le pongo cualidades y complejidades a cosas que quizás no las tienen y que básicamente me ahogo con un vaso de agua, siempre con el mismo y hago que toda mi vida dependa de eso.
Que puedo ser más feliz si me relajo y dejo de luchar para que todo sea como yo quiero, en vez de aceptar que las cosas son como son y no van a cambiar por más de que me desespere.
Que hay personas como vos q me ayudan a sentirme liviano, como una moto, y no tan pesado como un auto futurista, que en definitiva no sirve para nada, porque por más que lo intente, no entra.”
Yo: “ay que lindo! Aprendiste las cosas que te dije todos estos años!”
Tomás: “Oh my god. You did. You Miyagi-ed me."
QUIERO QUE MI MAMA PIERDA MI NUMERO DE TELEFONO
Un día con mi vieja...
Estaba desayunando en familia antes de ir a una entrevista de laburo que me ponía los nervios de punta. Era la última de muchas etapas que me habían hecho pasar. Ahí se definía todo.
Mi vieja, no demasiado perceptiva, me empieza a decir todo lo que tenía que hacer ese día; que tenía que limpiar mi cuarto, que tenía que sacar la ropa que ya no uso más de mi placard para que entren las cosas que me voy comprando, que no me podía olvidar de llamar a su amiga para terminar un escrito y presentarlo en un juzgado, que se me acababa el tiempo para pedir turno en el médico, que tenía que retirar unos análisis, que había visto un blazer de no se que color y... ahí la dejé de escuchar.
Yo no podía dejar de pensar en la entrevista y mi vieja seguía hablando.
Mi papá se da cuenta de que estaba empezando a desesperar y me trató de tranquilizar: "vos no te preocupes, no sobre analices ni te enrosques. Se vos misma que les vas a gustar."
Estoy en la entrevista y siento que mi celular empieza a vibrar... para, vibra de nuevo. Para, y empieza a vibrar otra vez.
Salgo y veo 3 llamadas perdidas de mi vieja. La llamo y antes de llegar a decir una palabra empieza: "Ay no sabés quien me acaba de llamar...".
Pero la interrumpo: "Ma, estaba en la entrevista, no me podes llamar mil veces! Esperá mi llamado. Me pusiste muy nerviosa."
"Ahhh, perdón, sólo te quería decir que te acuerdes de sacar la ropa del lavarropas y pasarla al secarropas apenas llegues a casa".
30 minutos después vuelve a sonar mi teléfono: "Ayyyyyyyyyyyyyyy cómo te fue en la entrevista? Contáme todo!"
Le cuento brevemente porque una hora después no íbamos a encontrar para almorzar juntas.
Vuelvo a casa después de comer y me tiro a dormir una siesta. La cabeza me estaba a punto de explotar. Tenía que dejar el teléfono prendido porque en cualquier momento los del laburo podían llamar, o no volver a comunicarse nunca más. Doy vueltas en la cama y un tanto después logro dormirme. A la media hora suena mi teléfono, era mi vieja. No atiendo.
Pasan unos minutos y vuelve a sonar, era ella de nuevo. "M, por favor, podrías ir al super vos que no llego?" Mamá, estoy durmiendo, después te llamo".
Media hora después vuelve a sonar el celular. Yo estaba casi a las puteadas y con ganas de asesinar a mi vieja. Pero esta vez eran ellos... clásico. Conseguí el trabajo.
A la noche comenté esta situación con mis hermanos y, entre risas se nos ocurrió una idea brillante: qué tal si le cambio mi número por el de un delivery... y cada vez que me quiere llamar, la atiende el chinito de Maure y Soldado?
Después les cuento qué pasó.
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