miércoles, 15 de diciembre de 2010

I SHOULD HAVE TURNED AROUND AND LEFT BEFORE THE SUN CAME UP AGAIN, BUT THE SUN CAME UP AGAIN

Nuestro primer beso fue en una moto de agua. Fuimos a navegar con algunos amigos. Él se ofreció a subirse conmigo a la moto y en seguida me obligó a que manejara. Tengo miedo de manejar un auto, ni se imaginan el miedo que sentí cuando me subí ahí, casi lloro! Pero no tuve opción, él insistió y yo me terminé animando. Paramos un momento en el medio del río y después de hablar un rato, me dio un beso. No me gustaba mucho, y me parecía algo volador y excéntrico, pero la situación era divertida, así que me dejé llevar. Sus besos eran exactamente como a mi me gustan, y eso no es algo que se encuentra todos los días. En seguida me dijo: "no quiero esperar a mañana para invitarte a salir, qué te parece si salimos esta noche?"

Después de la salida #4, se aparece en mi casa, a eso de las cinco de la mañana, después de nuestras respectivas salidas y nos nos contamos historias entre miles de besos.

Días más tarde recibo un mensaje:
No me olvide de vos. Hasta me atrevería a decir que estoy pensando demasiado en vos. Me tome estos días para hacer cosas de la facu y ordenar mi vida un poco, ya que si todo sale bien mañana me confirmarían para empezar a trabajar. Te llamo apenas te pueda dar el 100% de mí. Te prometo una nueva aventura. Que empieces una buena semana!"

Un jueves a la noche, me pasa a buscar por la facultad y me lleva a la segunda clase de manejo, en la que trató de enseñarme un poco más, pero no tuvo ni un poco de suerte. Fue extremadamente paciente y se reía de mi. Salimos vivos de esa y afortunadamente no hubieron daños ni perjuicios.

Un domingo fuimos caminando al zoológico y terminamos comiendo pizza a las 6 de la tarde mientras nos conocíamos cada vez un poco más. Mientras volvíamos me agarró la mano. No pensé que era ese estilo de hombre, pero me gustó. Sonreí y dejé que la agarrara.

Hasta ese momento me estaba dejando llevar. Yo estaba sola, y salir con él me divertía.

Algunas salidas después fuimos a La Plata y para ese momento, se podía empezar a ver en mi cara que me importaba y que no me era para nada indiferente estar o no con él. Entendí que no me iba a resultar difícil hacerle un lugar en mi vida, en mi cama y hasta dejarlo entrar en esos lugares donde no entra nadie.

Hasta que me animé, y lo hicimos.

No nos vimos por un par de días porque empezaban los exámenes. Cada uno estaba un poco en la suya hasta que recibo un sms: "no me olvidé de vos, el tiempo que tenga libre, te lo voy a dedicar." Me encantó recibirlo porque yo lo estaba empezando a extrañar.

Pero lentamente empezó a desaparecer. Nos vimos algunas veces más pero ya no era lo mismo, las cosas estaban diferentes. No puedo decir bien qué fue lo que cambió. pero yo lo notaba. Era un cambio imperceptible para todos, menos para mi.

Dos semanas después recibo un llamado: "no es mi momento, no te puedo dar mi 100 %. Se que voy a querer verte y quizá me arrepienta, pero no puedo seguir con esto." Hablamos un poco más y terminamos algo que nunca terminó de empezar, tres meses después de nuestro primer beso en esa moto de agua.

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